
Urdimbre y Trama
La urdimbre es el conjunto de hilos que, junto con la trama, se entretejen para formar una tela. En literatura, la trama es el conjunto de sucesos que pasan en una historia, siguiendo con esa metáfora, la urdimbre podría ser el lugar y el tiempo donde ocurren los sucesos. El paralelismo directo entre el arte textil y la literatura siempre me ha parecido fascinante, porque no es solo que el oficio de contar historias tome prestados términos del oficio de crear prendas, es que narrar, como coser, es un acto creador, pero también reparador.
Nunca aprendí a tejer, porque ni mi madre ni mi abuela sabían hacerlo, tampoco sabía contar historias porque ni mi madre, ni mi abuela sabían hacerlo, pero aprendí a bordar en la escuela primaria y desde entonces no he dejado de hacerlo. A contar historias mucho después, como a muchas personas de la periferia (geográfica y metafórica) la pandemia me dio acceso virtual a espacios que no hubiera conocido de otro modo y así pude tomar mis primeros talleres de escritura.
Los hilos que me unen a otros tiempos
Cuando bordo, mi mente se expande, se libera, imagina. Mientras bordo, me desbordo en la tela, pienso y recuerdo cosas, lugares, olores y sonidos, a veces lloro.
Quizá por eso el nombre de este blog, porque me parece que el escribir es como un manto hecho de palabras, de voces, de miradas, un manto que se sostiene por el trabajo paciente y a veces doloroso de quien escribe y quien lee, de quien teje y quien viste las prendas tejidas.
Voyerista de palabras
No recuerdo desde cuando escribo diarios, bocetos, garabatos, pero sé que tengo ya un montón de cuadernos y hojas sueltas que guardan mi historia personal. Me gusta también leer los diarios de otras personas, a veces busco en el diario de alguna autora la fecha presente para asomarme al pasado.
Afortunadamente, muchas mujeres llevaron diarios y han sido publicados. Los diarios casi nunca se escriben para ser leídos por ojos ajenos, por eso un diario no le debe corrección, ni edición a nadie, un diario es una mente vuelta tinta, una urdimbre de ideas, una tela cruda y tosca que sirve de ejercicio para luego hacer obras de arte o simplemente enfrentar la vida después de echar una lloradita.
El largo camino que forma un hábito
Confieso que mis diarios no son un registro de los hechos de mi día a día sino un constante flujo de consciencia, un divagar permanente, un montón de preguntas sin respuestas, me sorprendí cuando hace poco descubrí que en “El camino del artista” Julia Cameron sugiere un ejercicio similar con sus morning pages, gracias a ese descubrimiento cambie el formato de mias cuadernos, antes solia llenar 2 o tres páginas tamaño media carta, pero confieso que el tamaño carta me permite navegar por el cuaderno con más gusto, siento que pase del chapoteadero a aguas abiertas.
La urdimbre del tiempo
En mi camino como diarista (si se me permite la palabra) he recorrido un largo trecho lleno de curvas, al principio escribía llena de rabia o de alegría, a veces las palabras ni siquiera llegaban y solo rayoneaba el cuaderno, también intenté escribir con la letra más bonita de los temas “mas importantes” pero con el tiempo y el hábito, mis páginas han dejado de ser un objeto en el que deposito mi rabia y frustración para convertirse en un espacio seguro donde me permito ser quien soy, por eso creo que es tiempo de ir editando algo de eso que he escrito en mis cuadernos, como un ejercicio de escritura, como una reflexión de mis obsesiones, como un hilo que busca otros hilos para hacer una urdimbre de palabras, una trama de vida, una urdimbre textual.
Deja un comentario