Disocio. No lo sabía, no tenía nombre para este hábito mío de escaparme de la realidad cuando el mundo se pone complicado. Disocio, me vuelvo zombie: mis labores, en general, las llevo a cabo adecuadamente. Funciono. Nadie puede decir que le he provocado un daño. No he causado un accidente, manejo bien el coche, cumplo…
